El Divino Julio
Pocos personajes de la historia han obtenido la calificación o el título de la divinidad. Junto a Alejandro Magno, Julio César fue uno de esos máximos exponentes en la antigüedad, mucho antes que Roma, sumida entonces en una intensa guerra civil, se autoproclamara superpotencia del mundo antiguo.
Él fue consciente de los problemas sociales de un incipiente Imperio que aspiraba a llegar a lo más alto con Augusto, su hijo adoptivo, y tras adoptar varias medidas de financiación y apoyo a los ciudadanos, conspiraron contra él, asesinándolo, por miedo a sus sueños de grandeza de ser emperador, lo cual significa terminar con la preciada república de aquel entonces.
Augusto, sin embargo, cuando llegó al poder, siempre siguió las mismas pautas que su tío abuelo. Incluso, adoptó su apellido y pasó a llamarse Augusto César. Resulta curioso, porque si el mes de julio (mes siete) fue llamado así en honor a Julio César, agosto fue en honor a Augusto, su heredero, el mes ocho.
Fue él quien vió un día en el cielo al cometa Halley y sirvió de este acontecimiento para convertirlo en un hecho profundamente religioso, asegurando que era el alma de Julio César ascendiendo a los cielos.
Desde aquel entonces, Julio César pasó a llamarse El Divino Julio, y Augusto era, cómo no, el hijo del Divino, lo cual le convertía en un personaje muy admirado por la sociedad romana general, incluso para los extranjeros, ya que promulgó leyes en su beneficio.




Comentarios sobre El Divino Julio
Hola...
me ha parecido muy interesante. A mí también me gusta mucho el mundo antiguo.
De hecho, el año pasado estuve en Roma y pasearme tranquilamente por el foro, tal y como se hacía antes.
Ahora voy por la segunda parte.
Besos!